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Opiniones de estudiantes Alpadia

Había terminado mis estudios universitarios en febrero pasado y no quería perder un semestre. Entonces, decidí perfeccionar mi alemán. Elegí viajar a Alemania, aunque no sabía exactamente a qué ciudad. Muy convenientemente, una de mis amigas me contó que había ido a Friburgo el año anterior y regresó muy contenta, con un excelente nivel de alemán. Después de hablar con ella, no tenía duda alguna del destino que iba a elegir. Por supuesto ¡no me arrepentí! Primero que todo, los cursos son muy enriquecedores y compuestos de temas muy variados. Los profesores son excelentes y atentos. Además, Friburgo es una ciudad pequeña y maravillosa, con un sinfín de actividades por hacer: cine, teatro, museo, bolos, billar, piscina, bares, entre otros ¡Jamás te aburres allí! Como si esto fuese poco, uno conoce a personas del mundo entero: rusos, japoneses, turcos, brasileños, españoles, estadounidenses, etc. En su mayoría, es fácil hacerse amigo de ellos. Este viaje ha sido una experiencia muy enriquecedora, tanto a nivel del aprendizaje del idioma, como de aprendizaje de vida. Estos tres meses en Friburgo me permitieron vivir una estancia magnífica, conservaré por siempre estos recuerdos maravillosos.

- Suiza

Acababa de terminar el colegio y quería empezar mis estudios de veterinaria, así que decidí tomarme un año sabático. En Suiza, solamente podía estudiar veterinaria en alemán, así que elegí aprender este idioma en el extranjero. Hubiese podido comenzar directamente la universidad, pero no quería verme con dificultades en el idioma y, por ende, en mis estudios, así que pensé que perfeccionar el idioma en este momento era una buena elección. Escogí este destino porque la ciudad estaba muy cerca de mi lugar de residencia, además ofrecía buenos precios. Cursé un programa intensivo para poder aprender alemán en poco tiempo. Con respecto a las actividades de la escuela, debo decir que son muy interesantes y permiten conocer a otras personas de la escuela. Lo que más me parecía útil para sumergirme en el idioma era pasar tiempo con una “tandempartnerin”. Yo le colaboraba enseñándole mi lengua materna y ella me corregía mi alemán. En ese programa, la persona con la que realizas el intercambio vive, por lo general, en la ciudad. Ello me pareció muy interesante, porque aprendí bastante sobre la vida en Friburgo y tuve un contacto real con un habitante local. Este curso de alemán me aportó muchas cosas buenas, tengo muy buenos recuerdos del mismo.

- Suiza

Para mi curso de Alemania, escogí Friburgo porque es una ciudad a la que se puede llegar fácilmente, no muy grande y que, al mismo tiempo, tiene mucho qué ofrecer. Es una ciudad animada con múltiples facetas, tanto de día como de noche, que se adapta a todos los estilos de vida. Gracias a las capacidades profesionales de los profesores, el aprendizaje del idioma es fácil y divertido. El personal de la escuela, siempre disponible y servicial, permite afrontar cualquier dificultad. Debido a que el alemán tiene un papel importante en Europa y es indispensable en mi país (Suiza), les aconsejo a todos cursar un programa de alemán en esta ciudad.

- Suiza

Mi novio es alemán y habla perfectamente mi lengua materna ¡Decidí que si el me podía entender, entonces yo también debía entenderlo cuando él me hablaba en alemán! Después de buscar en Internet, elegí viajar con Alpadia para realizar un curso intensivo en la ciudad de Friburgo en el Sur de Alemania y vivir con él. Luego de 8 años de clases de español en la escuela, el alemán era un idioma totalmente nuevo y extraño para mí. Comencé con un curso para principiantes con la opción intensiva “Premium”, en cuatro meses avancé a pasos agigantados. Ahora puedo sostener una conversación en alemán con mi novio y su familia, aunque sé que todavía me queda mucho por aprender. Me encantó vivir en Friburgo, sus callecitas, la Selva Negra alrededor, su dinamismo y su vida nocturna hacen que sea una ciudad perfecta para un estudiante. La vida en la escuela es una experiencia muy enriquecedora. Conocí a personas de todas las nacionalidades, desde Brasil hasta Venezuela, de Suecia, Suiza, Bélgica, China, Japón… espero poder mantenerme en contacto con ellos. También me gustaron mucho las actividades y las noches organizadas por la escuela, que son una oportunidad única para reunirnos y crear lazos fuertes. Ya he regresado a mi país para continuar mis estudios, pero seguiré aprendiendo alemán y pienso volver a Alemania tan pronto como me sea posible. Muchas gracias Alpadia por esta maravillosa experiencia ¡Buen viaje a los que se decidan por esta escuela!

- Francia

Escogí Friburgo porque es una ciudad estudiantil muy soleada y está cerca de Suiza (mi país). La escuela está bien ubicada y a poca distancia del centro. Hay todo tipo de restaurantes en donde se puede comer a precios razonables. Para mí, es importante aprender alemán porque lo necesito en mis estudios.

- Suiza

Primero que todo, debo decir que si están pensando viajar a Friburgo para aprender alemán ¡no lo duden, es la mejor opción! Por el momento, sólo he estado aquí 5 meses y me pienso quedar un mes más, aunque quisiera quedarme por más tiempo. Por lo general, cuando estás lejos de tu país por tanto tiempo, quieres regresar inmediatamente ¡Pero no me ha pasado eso en esta ciudad! Yo vengo de Caracas (Venezuela), una ciudad grande y ajetreada, aquí en Friburgo siento mucha paz y calma, eso me gustó mucho. Aunque no vayan a pensar que tal vez es una ciudad demasiado calmada para ustedes. Pregúntenle a cualquiera que haya vivido aquí y escucharan sus relatos de buenos recuerdos en Shooters Stars, Irish Pub, Biergarten, etc. Claro, eso solo es posible gracias a las personas que conocerán aquí. Tengan la seguridad de que conocerán muchísimos nuevos y maravillosos amigos en la escuela (probablemente muchos de ellos suizos) ¡Será la mejor época de sus vidas!

- Venezuela

Lo que más me ha marcado durante mi experiencia en la escuela Alpadia en Friburgo han sido los estudiantes con los que he compartido durante mis clases y que he conocido durante mi tiempo libre. Pasar momentos con personas de Francia, Suiza, España y otros lugares… ¡ésa es la experiencia que se vive cuando se viaja al extranjero para aprender un idioma!

En ocasiones, el único idioma en común con otros compañeros de clases era el alemán, lo que era un poco difícil al comienzo. Luego, descubrí que esas situaciones son una motivación muy fuerte para mejorar mis habilidades en el idioma. Eso es lo que más te obliga a avanzar en este tipo de experiencia, se debe ganar fluidez para existir fuera de casa. Es enriquecedor aprender cómo personas de otro país se ríen en su idioma, cómo escriben, cómo desean vivir. Esto no sólo contribuye al desarrollo de tu propio “Sprachgefühl”, también promueve el desarrollo de un sentimiento hacia la cultura que ese idioma emana.

- Estados Unidos

A mi llegada a Friburgo, no sabía absolutamente nada de alemán. Tenía un poco de miedo de la gente, la escuela y la ciudad, porque era mi primera vez en Alemania. Pero, desde el primer día todo ha sido de maravilla.

Los profesores de la escuela son muy amables y siempre atentos, durante las clases, sólo se habla alemán. La escuela ofrece diferentes actividades y excursiones que permiten aprender más sobre la cultura alemana. Los otros estudiantes venían de todas partes del mundo y han hecho de mi programa en Friburgo una experiencia inolvidable. He conocido personas de Suiza, Turquía, Estados Unidos, España, Francia, Rusia, Japón, Uruguay y Australia.

Como había dicho ya, al inicio era principiante. Escogí el curso estándar y, en mis nueve meses de clases, he llegado al nivel C1. Gracias al método de aprendizaje de la escuela, he podido avanzar rápidamente.

La familia anfitriona era genial y hablábamos todos los días, lo que me permitió conocer la cultura alemana a fondo. Los habitantes de la ciudad son muy serviciales y hay muchas indicaciones para aquellos que no hablan alemán.

Mi estadía en Friburgo ha llegado a su final. La escuela me va a hacer falta. Es, sin duda alguna, la experiencia más hermosa que he tenido en mi vida.

- México

Después de haber trabajado por 9 años, decidí tomar 12 semanas de clases de alemán intensivo en Friburgo para hacer una pausa y mejorar mi alemán (además, tenía en mente trabajar en la Suiza alemana). Escogí la ciudad de Friburgo porque está muy cerca del Cantón de Tesino (y era fácil para mí volver a mi casa cuando lo deseara). Además, ya había pasado unas vacaciones allá y me había encantado.

Durante las primeras semanas de clase, conocí muchas personas de Suiza y del mundo entero, tuve profesores experimentados, amables y muy atentos. Me sentí tan bien que decidí prolongar mi programa otras 10 semanas, para una duración total de 22 semanas. Al final de esas 22 semanas, presenté el examen TELC, nivel B2.

En mi programa, tuve diferentes alojamientos: apartamento, residencia y casa de familia. Friburgo es una ciudad magnifica, no muy grande, en donde hay muchos bares y restaurantes agradables donde se puede comer a precios razonables. Para los aficionados al deporte, la ciudad ofrece numerosas actividades (¡yo tuve la oportunidad de practicar bastante el squash y el voleibol de playa!) Además, la red de trasporte público es excelente y muy bien organizada. Durante estas 22 semanas que pasé en la escuela mejoré bastante mis conocimientos de alemán, me divertí bastante y conocí muchos nuevos amigos.

En resumen, aconsejo la escuela Alpadia y la ciudad de Friburgo a todos los que desean vivir un programa lingüístico lleno de aprendizaje y diversión. Estoy muy agradecido con todo el personal de la escuela.

- Suiza

Mi nombre es Alexey y estudié alemán en Friburgo durante 4 meses. Era totalmente principiante y cursé un programa intensivo. Un amigo me recomendó las escuelas de idiomas Alpadia, pero yo tuve que escoger entre Friburgo y Berlín. Finalmente, decidí ir a Friburgo porque es la ciudad más soleada de Alemania. Tiene una ubicación perfecta en la frontera de Francia y Suiza y es una ciudad estudiantil. Es el lugar perfecto para conocer a otros jóvenes y hacer nuevos amigos.

Las clases permiten tener una inmersión completa en el idioma porque los profesores solo te hablan en alemán y desde el primer día se pueden escuchar y memorizar frases y palabras básicas. Los profesores combinan la gramática con juegos, trabajos en pareja y ejercicios interesantes que permiten asimilar nuevos contenidos. Esto fue muy importante para mí, ya que no solamente puedo escribir frases sino también utilizarlas de manera oral.

Todos los lunes, la escuela proyectaba películas en alemán con subtítulos. Los miércoles, se organizaban visitas a los museos. Los sábados había excursiones a las ciudades vecinas. Todo ello permitía comunicarse con los otros estudiantes y practicar el idioma. La mayor cualidad de esta escuela son sus profesores, quienes son muy profesionales y motivados. Estoy seguro de que tomaré un curso de alemán el año que viene en Alpadia.

- Rusia

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